Cotizaciones sociales: todo lo que debes saber sobre ellas

bajada de los salarios
 

No hace mucho que en Jobandtalent os hablábamos de las nuevas cotizaciones a la Seguridad Social, que fueron aprobadas en diciembre de 2013 (lee más aquí), pero, ¿qué son y en qué consisten las denominadas cotizaciones sociales? ¿A qué se deben? ¿Cómo se pagan? En este post te hablamos de todo lo relacionado con las cotizaciones sociales.

¿Qué son y cuál es la función de las cotizaciones sociales?

Las cotizaciones sociales son pagos con carácter obligatorio que efectúan todos los trabajadores en beneficio de los organismos de la Seguridad Social o del Estado, como contrapartida al derecho a las prestaciones sociales.

Por lo tanto, las cotizaciones sociales se usan para financiar la Seguridad Social. Ésta es la protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, o enfermedad laboral o desempleo; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos, tal y como la definió la Organización Mundial del trabajo en 1991.

¿Quienes están obligados a abonar las cotizaciones sociales?

Tanto la LGSS como la Constitución, obligan a los trabajadores y a los empresarios a colaborar en la gestión de la Seguridad Social, pero nunca de forma que se utilice para obtener beneficios propios. Por eso, una parte del salario que perciben se destina obligatoriamente a financiar la Seguridad Social del país. Es lo que se conoce como cotizaciones sociales. Los trabajadores abonan la denominada cuota obrera, y los empresarios abonan la cuota patronal, y cada uno debe abonar su parte, siendo nulo el caso en que un solo sujeto asuma la obligación de pagar total o parcialmente la cuota (una parte o en total) a cargo de otro.

El empresario es el que se encuentra obligado a cotizar. Él es quien descuenta a los trabajadores, en el momento de entregarles las retribuciones, la aportación que corresponda a cada uno de ellos (la cuota obrera), y se ocupa de llevar el ingreso de la totalidad de las cuotas (tanto la obrera como la patronal), siendo castigado tanto penal como administrativamente si no cumple con su obligación de cotizar.

La obligación de realizar las cotizaciones sociales nace desde el momento en el que se comienza a trabajar y sólo se extingue cuando se dejan de prestar los servicios de forma permanente. Sin embargo, esta obligación de cotizar se mantiene en diversas situaciones laborales en las que el contrato de trabajo queda suspenso y mientras no se extinga la relación laboral, como por ejemplo, en los casos de baja por maternidad o paternidad, incapacidad laboral o períodos de permiso. Así como, una vez extinguida la relación laboral y mientras se continúe siendo beneficiado de las prestaciones por desempleo, la obligación de cotizar subsiste (asumiendo el Servicio Público de Empleo Estatal la aportación empresarial).

¿A cuánto ascienden las cotizaciones sociales?

Dependiendo del tipo de trabajo que se desempeñe y de la empresa para la que se trabaje, la cotización responderá a unos determinados tipos y bases, que vendrán fijados en la Ley de Presupuestos Generales del Estado del año correspondiente. No obstante, la base de cotización se puede definir como la cantidad establecida de acuerdo con las normas aplicables, sobre la cual se aplica el porcentaje (tipo de cotización) que corresponda para cuantificar la obligación de cotizar (cuota).

En el Presupuesto General para este año 2014, se ha fijado el tope máximo para la base de cotización en todos los Regímenes de la Seguridad Social en la cuantía de 3.597 euros mensuales; mientras que el tope mínimo de base de cotización, respeta lo establecido en la Ley General de la Seguridad Social, que establece que sea la cuantía del salario mínimo interprofesional en cada momento, incrementada en un sexto.

No obstante, las cotizaciones sociales pueden reducirse mediante la aplicación de determinados porcentajes o cantidades fijas que reciben el nombre de deducciones o bonificaciones, que suponen un ahorro para las empresas que cotizan a la Seguridad Social, y además potencian el acceso de determinados colectivos al mercado laboral, como una medida de fomento del empleo.

Como ejemplo, podemos destacar algunos colectivos cuya contratación ha sido bonificada en los Programas de fomento del empleo: mujeres, jóvenes menores de treinta años, personas con discapacidad, parados de larga duración y personas en situación de exclusión social.

¿Qué aspectos cubren las cotizaciones sociales?

Las cotizaciones sociales se ocupan de proteger una serie de situaciones de riesgo que pueden darse en el ámbito laboral, y que comprenden:

Contingencias comunes, cuya financiación corre a cargo tanto de los empresarios como de los trabajadores para dar cobertura a las situaciones de necesidad que pudieran derivarse: de la incapacidad laboral temporal por enfermedad común o accidente laboral, prestaciones de jubilación, incapacidad y muerte y supervivencia (prestaciones de viudedad, orfandad, auxilio por defunción, pensión y subsidio en favor de familiares, protección a la familia, prestaciones farmacéuticas, asistencia sanitaria así como las situaciones de maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural.

Contingencias profesionales, para dar cobertura a aquellas situaciones de necesidad derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, que corren solamente a cargo del empresario. Esta cotización comprende el pago de dos primas: una para la incapacidad temporal y otra para la invalidez, muerte y supervivencia.

Horas extraordinarias, sujetas a una cotización adicional, que se destina a incrementar los recursos generales del Sistema de Seguridad Social. Esta cotización comprende las aportaciones tanto empresarial como obrera.

Hay otras cotizaciones que responden a conceptos específicos, tales como:

 -El desempleo, por el que tanto el empresario como el trabajador están obligados a pagarlo.

– El Fondo de Garantía Social, un organismo que se encarga de garantizar a los trabajadores la percepción de salarios, indemnizaciones por despidos o extinción de la relación la laboral, pendientes de pago por insolvencia, suspensión de pagos, quiebra o concurso de acreedores del empresario, beneficiando así a cualquier trabajador con un contrato laboral. Esta cuota correrá a cargo exclusivo del empresario.

-La formación profesional, que comprende las dos cuotas (la patronal y la obrera), destinadas a fines de formación, reciclaje, recalificación y reclasificaciones profesionales.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>