Desde el atardecer de Estambul, una carrera profesional enfocada al liderazgo

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Bill Hates es un perfecto desconocido en esta primera línea de post, pero su biografía fue llevada al cine con la intención de mostrar un lado de la mejilla del Bósforo que poco o nada tenía que ver con Estambul. En Expreso de Medianoche, Alan Parker y Oliver Stone inyectan una cantidad de adrenalina y visceralidad en el espectador que convirtieron a esta producción en una de las más galardonadas en 1978, copando bajo una gran sombra la pasión turca.

Carla1En 2014, jobandtalent  introduce un proverbio que nos anima a conocer que se esconde en Estambul, ya que el verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos, los de Carla Cabrera, punto y aparte de esta presentación.

Licenciada en Psicología, y con un Máster en Dirección de Recursos Humanos por la Oxford Brookes University, hemos compartido con ella reuniones los viernes, paragüero en invierno y su innegable capacidad para caminar con convicción hasta que, finalmente dio el salto a Estambul como Senior Consultant International Operations en Cátenon Wodldwide Executive Search.

Apasionada de su trabajo, antepone la satisfacción al lamento, no sólo en Turquía, sino como vías sobre las que transcurre su carrera profesional. “Mi experiencia dentro del área de RRHH, y con especial atención a la selección de directivos, es una forma de expresión y logro, puesto que de personas como yo depende seleccionar a los decisión makers, para obtener como resultado el éxito en de las compañías y personas más felices”,  nos redacta en el email previo para profundizar un poco más su perfil.

La percepción del headhunting en España es arcaica y encorsetada en la idea de que se trata de una criba de millones de currículum

Cumpliendo con un ritual muy español, nos desabrochamos el cinturón de seguridad del avión en el instante en que nos advierten de que no se haga todavía, pero las ganas de poner pie en el aeropuerto de Atatürk, (para los lectores de Marca todo suena a defensa centrar del Galatasaray). La primera salida profesional para Carla Cabrera fue a Gatwick, tomó un tren dirección a Oxford y allí pasó tres años realizando un Máster en Dirección de Recursos Humanos.

Ferrovial la incorpora como miembro del departamento de Formación y Desarrollo, bajo los objetivos de diseñar y ejecutar planes de carrera y formación orientada al comité de Dirección. “Para mi sorpresa, resultó satisfactorio descubrir que las multinacionales pueden lograr el éxito trabajando de 09:00 a 17:00 si se rigen en virtud a un principio de eficiencia, el valor que aporta la disciplina, la planificación y saber cuidar de sus empleados”, argumenta Carla Cabrera cuando recuerda su estancia en el Reino Unido.

Carla3Tras un paréntesis de dos años en España, en dónde continúa su plan de carrera trabajando en la rama de headhunting internacional, se le presentó la oportunidad que nos ha reunido a ambos en Estambul, dejando atrás una concepción errónea que todavía se cierne sobre su espectro. “En España se encorseta al headhunting como una acción de selección al uso y fundamentada en una percepción arcaica que consiste en la criba de millones de currículum”, razona.

Carla Cabrera, Senior Consultant International Operations en Cátenon Wodldwide Executive Search, se fideliza con su compañía desde el primero de sus argumentos, ya que la califica como una compañía que fomenta a los individuos a ser responsables de su trabajo y con cabida para una cascada de aportaciones por parte de cada uno de los empleados. “A diario me reúno con directivos de las empresas más importantes aquí en Estambul, lo que me permite continuar con el análisis que a diario hago para mi estudio sobre el liderazgo y su impacto en las organizaciones”, contesta con firmeza.

En el ámbito profesional, Carla Cabrera se mostró sorprendida al ver el elevado número de mujeres ocupando puestos directivos, creciendo profesionalmente y la manera en la que compaginan su labor al frente de importantes empresas con el cuidado de sus familias. “Todo está bastante más occidentalizado a nivel de trabajo, y el hecho de que una ciudad como Estambul esté en un punto estratégico, hace que haya una importante presencia de profesionales de todos los ámbitos, lo que fortalece tener una cultura laboral más globalizada”, explica mientras que con el gesto de sus manos trata de dar rotundidad a su respuesta.

Lo único que no es negociable en Estambul son las ganas de un gran cambio por parte de los jóvenes

Nuestros ojos dan la razón a la memoria, que hace tiempo leyó como Napoleón afirmó que si hubiera un solo reino en el mundo, su capital sería Estambul. Con una ubicación geográfica inmejorable y un enorme valor estratégico para las compañías internacionales, esta ciudad se ha convertido en el epicentro que une Europa con Asia. Ciudad diseñada y conjugada entre el mar de Mármara y el Negro, con cada atardecer Carla Cabrera encuentra un momento para suspirar, para observarlo sin cansarse. “Hay un momento del día del que no me canso en esta ciudad, cuando después de un rato de atardecer Estambul se queda en un silencio del que sólo se despierta cuando escucho los cantos que emergen de las mezquitas”, nos cuenta Carla.

Carla4País islámico, su lengua es la turca, no la árabe, se penaliza cometer ese error de apreciación, ya que se sienten encasillados dentro del contexto árabe, las mujeres no van tapadas y se puede beber alcohol. Esta profesional de los Recursos Humanos convierte en literal el tópico de dejar huella, pues caminaba con la misma decisión que la firmeza mostrada para resaltarnos datos importantes de Estambul, consciente de que el bullicio de bocinas, vendedores ambulantes, mareas de personas caminando en una y otra dirección, así como un do menor hacen de este sonido una constante en el día a día de la ciudad. “En Estambul los pasos de cebra brillan por su ausencia, no se lleva lo de hacer cola ni se rigen por unas normas de circulación, por lo que hay un camino que parece evidente, espabilar en el menor tiempo posible”, resume Carla Cabrera entre risas.

Estambul parece estar dividida en dos clases de segmentos, una población más conservadora, defensora de los valores tradicionales turcos, férrea en el significado para ellos del matrimonio y el rol de la mujer, mientras que las clases más jóvenes ansían con la puesta del sol un cambio, a diario, sin cesar. “Las ganas de cambio de los jóvenes turcos parece que es lo único que no es negociable en una ciudad como Estambul”, concreta.

Carla Cabrera

Carla Cabrera

Mientras cerramos el bolígrafo, en señal de que lo importante ya lo tenemos anotado, Carla Cabrera aprovecha para reflexionar cómo ha sido el camino recorrido, y con un rostro parecido al que puso cuando nos habló de los atardeceres de Estambul, nos explica que no ha sido un camino fácil. “He pasado por multitud de trabajo y algunos no han sido agradables, pero cada una de los puestos en los que me he formado he sabido focalizar mi experiencia en entender la importancia del liderazgo”, responde mientras que sus dedos se disparan enumerando puestos (ha fregado pilas de platos que parecían no tener fin, camarera, dependienta, profesora e incluso pasó un tiempo como acompañante de una profesora con problemas de visión).

De nada sirve refugiarse en la crisis, la falta de oportunidades o dejarse llevar por la apatía, ya que aquel que encuentra un motivo ya tiene en su mano la manera para salir adelante, tan solo necesitamos una elección”, nos cuenta Carla Cabrera mientras escribe un whatsapp a un grupo de amigos y, sin mirarnos a los ojos termina por decir que los sueños pueden hacerse realidad. Guarda el móvil en el bolso, nos despedimos de Estambul y con una sonrisa cierra su entrevista no sin antes dejar un último consejo. “If you can see it in your mind, you can hold i ton your hand”.

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