Cómo frenar ataques de pánico en la oficina

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El pasado sábado, Joaquín Sabina sufrió un ataque de pánico delante de 15.000 personas que se congregaron para ver al artista en el Palacio de los Deportes de Madrid. A pesar de las tablas de más de 4 décadas que tiene el cantautor catalán, el miedo se apoderó de él como un compañero que no le dejó seguir haciendo lo que mejor sabe hacer. No saber si vamos a hacer bien nuestro trabajo puede acarrear ese miedo que nos provoque un ataque de pánico.

 

Muchas veces tenemos miedo a no estar a la altura de las expectativas que se esperan de nosotros. Nuestro cerebro puede llegar a interpretar que si empezamos a sudar, en lugar de ser consecuencia de calor puede ser a causa de ansiedad a dolencias. Esta es una situación que se repite en muchos trabajadores que sufren ataques de pánico.

 

Los ataque de pánico son fruto de la reacción ante una situación, cuando en realidad no suponen una amenaza para alguien. Son producto de nuestro cerebro que puede llegar a confundir sensaciones y estímulos hacía el lado más negativo de una situación. Los ataques de pánico no son consecuencia de una enfermedad, sino la forma que tenemos de interpretar el entorno.

 

Muchas personas sufren sufren de frecuentes ataques de pánico y viven su vida evitando situaciones que les causan miedo. Quien sufre uno de estos ataques de pánico aseguran que las sensaciones son tan desagradables que piensas que vas a morir. Sin embargo, no son peligrosos.

 

Consejos para frenar ataques de pánico

 

1. Relajarse

 

Sabemos que es fácil decirlo, pero lo más importante que tenemos que hacer cuando sufrimos un ataque de pánico es relajarnos para controlar la situación de estrés. Todas las emociones están conectadas con el cuerpo, así que trata de controlar tu cuerpo para poder controlar las emociones. En el caso de que se empiece a acelerar la respiración, intenta respirar despacio y contando 3 segundos en cada respiración para controlar el ritmo. Lo básico es eliminar la tensión del cuerpo.

 

2. Respirar

 

Inhalar de forma pausada va a ayudar a relajar el ritmo cardíaco. Controlar la respiración puede recrear una sensación de tranquilidad. Existen trucos como respirar dentro de una bolsa de papel para controlar el ritmo de la respiración y evitar que hiperventilemos.

 

3. Es un estado mental

 

Los ataques de pánico pueden llegar a provocar malestar físico, pero la realidad es que toda la dolencia la causa nuestro cerebro. El pánico es un exceso de adrenalina provocado por una situación de estrés que no sabemos cómo controlar. Los sentimientos de pánico pueden ser aterradores para quien los sufre, son una alarma que tu cuerpo advierte para luchar o huir de un peligro potencial. Son un mecanismo de autoprotección. Por todo ello, debemos saber que la clave para controlar los ataques de pánico influye directamente en controlar nuestros pensamientos y pensar que podemos luchar contra esos peligros que vemos como potenciales.

 

4. Enfrentarte a la situación

 

Para muchos, luchar contra una situación que le provoca ansiedad es el peor de los pánicos. Pero la gran realidad es que para luchar contra los ataques de pánico es enfrentarse a estas situaciones de estrés. Debemos ir poco a poco enfrentando nuestros miedos. Este va a implicar que incluso seremos más fuertes e iremos superando nuestros miedos conforme se nos planteen estas situaciones

 

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