Cosas que encontrarás trabajando en el servicio de habitaciones

¡Trabajar en el servicio de habitaciones de un hotel da para mucho más de lo que te imaginas! Y es que sus trabajadores tienen anécdotas y aventuras casi a diario que ponen a prueba, no solo su profesionalidad, también su buen rollo y paciencia. ¿Quieres descubrirlas? En nuestro post de hoy te contamos las más top.

 

Las anécdotas más top del servicio de habitaciones

 

¿Pensando en trabajar en el servicio de habitaciones? ¡Pues bájate nuestra app y empieza a inscribirte en las mejores ofertas del verano!

 

Te cruzas con todos los fiestones, sin excepción

 

 

Sobre todo si tienes que ir a alguna habitación por la noche. En el hotel hay gente muy «fiestas», y tú, por supuesto, te conoces sus bromas tan bien como ellos se saben tu bronca… Y es que ¡vaya jaleo que arman!

 

Justo apareces, y ¡ZAS!…

 

 

… Momento más inoportuno para interrumpir. Podrías haber llegado 15 minutos antes o después, pero llegas en el momento exacto… Por si fuera poco te abre la puerta el pivón de turno a quien casi no le ha dado tiempo ni a vestirse. Pero tú eres un profesional de los pies a la cabeza, así que te centras en no babear y entras con el carrito del pedido (aunque no pasas del pasillo, no vaya a ser que te lleves una escena de striptease por la cara bonita…)

 

Te equivocas de pedido justo con el cliente más «amable»

 

 

Para una día que te equivocas con la bandeja a llevar en el carrito, justo tiene que ser el pedido de ese huésped que a toda la plantilla le parece que tiene cierto aire de psicópata… Por suerte, parece no tomárselo muy a pecho y sales de allí cuanto antes, con su mirada fija clavada y sudando a gota gorda. ¿Huir tú? ¡Qué va! Solo que de repente te has acordado de que tienes mil cosas que hacer… (glups)

 

Cuando llevas las copas del cava más selecto te da el tembleque

 

 

Y no falla, es casi matemático… Con las veces que has practicado y lo bien que te salía siempre, justo cuando estás pasando por delante del cliente empiezas a sentir un terremoto, pero lo peor es que solo está ocurriendo sobre tu bandeja. ¡Concéntrate, concéntrate, y sigue recto, que la cubertería es nueva!

 

Entre las sábanas siempre hay sorpresas varias…

 

 

 

Ni el día de Reyes te encuentras con «regalos» tan inesperadas, ¡y los que te faltan por conocer! ¡Algunos hasta tienen vida propia! Y otros incluso valor, pero sin duda los peores son los más guarrillos, que desearías no haber descubierto…

 

Nunca las toallas han tenido tantas heridas de guerra

 

 

Sí, te preguntas que habrán hecho con ellas, o incluso qué no habrán hecho con ellas.  Porque además de tener más manchas que un dálmata, alguna prefieres ni saber de qué es…

 

Y al fin llega el día esperado en el que ligas con el guaperas de turno

 

 

 

Aunque todo se ha alejado mucho a como sucedía en tus sueños… Ha sido por una metedura de pata, y lo único que pasa por tu cabeza en el momento es ¡tierra trágame y sácame de aquí! Por suerte, además de guaperas también es simpátic@ y si al final no ligas, al menos te llevarás un nuevo amigo.

 

Alguna vez sale tu vena Lady Gaga mientras recoges

 

 

¡Y la verdad es que es esos días eres un máquina! Pones la música a tope mientras limpias la habitación, y tu fiesta no tiene tanto que envidiar a la de los fiesteros que siempre te cruzas. Te da tiempo a hacerlo todo y hasta te sobran minutos para un cafecito al fresco. ¡A tope!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.