Controla tu lenguaje corporal en una entrevista de trabajo

Manos entrelazadas,  espalda encorvada, el baile de San Vito… seguro que más de una vez has experimentado estas sensaciones cuando estamos nerviosos. ¿Cuál es el momento de más nervios en el trabajo? Sin lugar a dudas: la entrevista.

 

El lenguaje corporal en una entrevista de trabajo es algo que debemos tener muy en cuenta. Todos nuestros movimientos son examinados porque van a expresar cuál es nuestra personalidad.

 

Lo más importante es intentar proyectar con el lenguaje corporal en una entrevista de trabajo la sensación de confianza y tranquilidad. El truco está en saber guiar nuestros impulsos nerviosos a lugares en los que no se deje ver por nuestro entrevistador. En jobandtalent te enseñamos cómo hacerlo.

 

Lenguaje corporal en una entrevista de trabajo

 

1# A la hora de dar la mano.

El primer impacto. El primer encuentro con el entrevistador. Es un punto crucial según muchos reclutadores. Cuando debemos la mano debemos hacerlo con firmeza y sin dudar (pero no dejes sin manos al entrevistador con el apretón).  Es un punto clave en la entrevista de trabajo ya que es la primera impresión. Un apretón de manos débil puede ser síntoma de inseguridad y desconfianza, dos aspectos de los que cualquiera huye en una empresa.

 

2# No mirar hacia los ojos

Rehuir la mirada de la gente puede implicar dos cosas: nervios o la necesidad de ocultar algo. Cualquiera de estos síntomas del lenguaje corporal en una entrevista de trabajo. Trata de mirar a tu interlocutor a los ojos tanto cuando te están haciendo una pregunta, como cuando respondes. Esto implica que le estás hablando sobre ti y no tienes nada que esconder. Tampoco es necesario que tengas la mirada fija en tu interlocutor, sino que puedes desviar la mirada en algunas ocasiones.

 

3# El pelo

Esta es una advertencia, sobre todo para las mujeres. Cuando nos ponemos nerviosos tendemos a necesitar tocar alguna parte de nuestro cuerpo a modo de protección. El pelo es algo que tenemos muy a mano y que resulta natural para la gente. Pero es una señal de nerviosismo. Si no puedes evitar tocarte el pelo, la mejor opción es que lo lleves recogido.  Consejo: una buena opción es llevar un clip en la mano y transmitir todos nuestros impulsos nerviosos a ese clip. Nos aportará tranquilidad y es mucho más discreto que tocarse el pelo.

 

4# La postura

El lenguaje corporal en una entrevista de trabajo no implica solo nuestros movimientos, sino también nuestra postura. Por naturaleza, mucha gente tiende a estar encorvado. Esta postura nos transmite desidia y dejadez. En lugar de eso, lo más adecuado es tener la espalda apoyada al respaldo y las piernas sin cruzar, ya que así estaremos erguidos y rectos. Muestra una actitud activa solo con una buena postura corporal.

 

5# Entrelazar las manos

Juguetear con los dedos, o como dice mi abuela “hacer puñetas”. Es algo muy común en la gente. ¿sabes lo que transmite? Que te estás protegiendo y no estás siendo una persona abierta con el entrevistador. Lo mejor para una entrevista de trabajo es estar con la manos apoyadas en la mesa e incluso de vez en cuando mostrar la palma de la mano. Esto es una señal de transparencia muy necesaria en cualquier puestos de trabajo.

 

6# La cara

Fruncir el ceño, seriedad, rectitud en la cara. Son parte de los síntomas del nerviosismo. Lo mejor es pensar que vas a contar a un amigo tuyo tu experiencia profesional. Así, te mostrarás mucho más confiado y además conseguirás soltar alguna sonrisa durante la entrevista, algo muy de agradecer, sobre todo, en las empresas de hoy en día en las que el buen ambiente y el optimismo son parte de las skills que se buscan en los candidatos en un proceso de selección. Ser simpático te va a dar muchos puntos.

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