Una decisión instantánea que tiene como resultado una experiencia enriquecedora personal y profesional

Alejandra1Una amiga de mi prima me dijo que su cuñado había montado un estudio de arquitectura en Ginebra”, explica Alejandra Ruiz, casi como acorde de la canción de Amaral Marta, Sebas, Guille y los demás. Licenciada en Arquitectura en la ETSAM, su aventura profesional fue fruto de una decisión instantánea, la de aprovechar una oportunidad que en España parecía poco clara. “Nada más escuchar la propuesta, me puse en contacto con él, le hice llegar mi CV y al día siguiente tenía una oferta para irme a trabajar dos meses”, recuerda Alejandra sobre la manera en la que llegó ese billete que le permitiría emprender un rumbo profesional fuera de España.

El primer consejo, lo transmite con decisión, y las palabras que empezaron el viaje de manera particular, lo hacen ahora en un escenario más general, ya que como explica Alejandra Ruiz, Ginebra es una ciudad en dónde las oportunidades de empleo llegan gracias al círculo más cercano, y la red de contactos que se tenga.

Sus primeros testimonios apuntan en la misma dirección, esa en la que  aparece el empleo como arquitecta de AIA-Architectes, y con satisfacción afirma, que no fue una decisión difícil, gracias a su predisposición a vivir fuera de España y tener una experiencia internacional. Trabaja junto a otras ocho personas y desde los primeros pasos, ha podido llevar proyectos desde el comienzo hasta su finalización, una de las cosas que más satisfacción le han reportado. “Se trata de mi primera experiencia profesional, y aunque no conozco otros estudios, ni la manera de trabajar en otras ciudades, la responsabilidad que he adquirido aquí ha sido de lo más positiva para  mi experiencia”, comenta.

Todas las horas extra que se hacen en Suiza, se devuelven al trabajador como vacaciones

Alejandra3Ginebra suena a Sigur Ros, y sabe a Londres, por lo que nos sentamos en una cafetería cercana a la Catedral de San Pierre, dónde la protagonista de la experiencia coge lápiz y papel para hablarnos de lo que más le gusta, la arquitectura. “Aquí no se hace la arquitectura más interesante desde la perspectiva creativa e innovadora, pero sí desde un punto de vista constructivo”, argumenta Alejandra Ruiz, mientras levanta la mirada ofreciendo con sus ojos un vistazo de 360 grados a lo que decora el escenario dónde estamos. Para esta joven, Ginebra es un destino en el que la calidad de la construcción es impresionante, un aspecto en el que apenas había profundizado durante sus años universitarios.

En lo profesional, y como marca la expresión de sus muñecas, los suizos son muy estrictos con los horarios, ya que como nos confiesa Alejandra, la jornada empieza a las 08:30 y nunca se alarga más de las 18:00. Horarios con 42 horas a la semana y, obligados a saludar cada mañana en italiano o francés, esta influencia ha provocado que los suizos sean algo más flexibles en lo que respecta a jornadas en dónde hay más trabajo o al contrario. “Hay un aspecto que en Suiza se cumple de manera constante y es que, todas las horas extra que hacemos nos las dan luego de vacaciones”, resume Alejandra.

Sí que añora el número de días no lectivos que existen en España, así como el total de días que la empresa da como libres, ya que, como cuenta Alejandra, en Suiza son entre 20 y 25, y antes de que apuntemos con el pulgar al Corpus, también los días sueltos por fiestas de otra índole. Los suizos mientras, siguen ejerciendo la democracia directa, único país del mundo.

Recuperamos el orden cronológico, temporal y por tanto suizo, para que Alejandra nos explique cómo, cualquier persona que quiera buscar empleo en Suiza, necesita un permiso de trabajo, un trámite que muchas empresas se encargan de hacer. Antes de que tachemos la pregunta, nos advierte de que esta situación sólo se hace de manera sencilla para aquellos casos en los que se vaya a Suiza con un contrato. “Es un mercado con muchas ofertas y en continuo cambio, aunque lo cierto es que también depende de los perfiles que se buscan, como por ejemplo, banca, trading o profesionales del ámbito jurídico”, argumenta Alejandra Ruiz mientras que su rostro cambia de expresión al referirse al ámbito del periodismo o la publicidad.

Norte de Italia, la Costa Azul, el ski o el ocio en un paisaje único, son algunas de las sensaciones que pueden cautivarte de Ginebra

Alejandra4Su nombre no deja de evocar un pensamiento, el mismo que una vez le sirvió a Wiston Churchill para explicar que el Gin Tonic había salvado más vidas y mentes de ingleses que todos los médicos del país.

En esta ciudad de suiza se habla francés, y en arquitectura, hay que dominar el idioma, ya que tal y como explica Alejandra, constantemente necesitas relacionarte con otros profesionales que se desenvuelven en esa lengua, situación que no es una norma en otras áreas. “Cuando llegué, no dominaba mucho el francés, pero tardé poco en aprenderlo, ya que en el día a día estás hablando en este idioma, mientras que en la banca, por ejemplo, sigue teniendo más importancia el inglés”, resume.

Después de un suspiro y estirar los brazos por la mesa, vienen las añoranzas, que como cualquiera, se centran en la familia y los amigos. En lo que respecta a la ciudad en la que está creciendo profesionalmente, las diferencias con Madrid se centran en el tamaño, que en este caso, importa. “En Ginebra tienes que buscar planes alternativos, ya que la oferta de ocio es más reducida, por lo que el deporte aquí es el entretenimiento de muchos fines de semana”, afirma Alejandra Ruiz entre risas, mientras nos cuenta que las visitas que recibe nunca salen de su asombro al comprobar la vocación que ha despertado en ella el deporte.

Alejandra2Su ocio tiene un camino, y no es otro que la montaña y su pasión por el ski. “Desde el mes de diciembre hasta el mes de abril pasamos casi todo el tiempo libre en la montaña, dónde puede practicar el deporte que más me gusta”, contesta Alejandra Ruiz como una de las ventajas que no cambiaría de su experiencia en Ginebra.

Su dedo corretea de un lado a otro pisando con la yema cientos de fotografías en las que aparece un importante número de españoles, y la categorización de los álbumes sería reclamo suficiente para ir, ya que aparecen planes practicando Wake, Windsurf, Vela o barbacoas junto al lago.  La pregunta retórica parece evidente, ¿la lista de amigos de Suiza será interminable no?, una carcajada toma el protagonismo.

En coche al norte de Italia, en tren a Francia y la costa azul, y vuelos diarios a las principales ciudades europeas” nos sirve para poner punto y final a las anotaciones que hemos tomado de la experiencia profesional de Alejandra Ruiz en Ginebra. No volvemos solos, ella también ha querido aprovechar el fin de semana para pasarlo en Madrid, y aleatoriamente, Spotify nos recomienda En algún lugar de un gran país.

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