Un destino que permite un muy buen desarollo profesional y nivel de vida

Alberto Delso, en su oficina en Viena.

Alberto Delso, en su oficina en Viena.

Alberto Delso comenzó su formación en la Universidad Pontificia de Salamanca en el campus de Madrid, donde estudió Ingeniería Técnica Informática de Gestión y después en el mismo centro de estudios, Ingeniería en Organización Industrial. Durante el primer año de su segunda carrera empezó a realizar las prácticas, a media jornada, en BBVA y después en una boutique de consultoría de estrategia, ITASU Business Consultants, ambas en la capital.

Al año de trabajar en la consultoría le otorgaron una beca para realizar prácticas en el extranjero, concretamente en Viena. En este momento decidió dejar todo lo que estaba haciendo en España y empezar lo que en principio eran 3 meses de trabajo en Austria.

“El hecho de irme a trabajar al extranjero no me supuso ningún esfuerzo, pues llevaba un tiempo pensando en irme por muchos motivos.”

Después de este periodo de tiempo, le ofrecieron un contrato de un año en  ASP Consulting GmbH como Junion Business Analyst para un proyecto entre Viena y Malta. Sin duda, este hecho fue la mejor prueba de haber tomado la mejor decisión al haber dejado España.

“Las oportunidades de aprendizaje y desarrollo profesional son mucho mayores, el tiempo me ha terminado dando la razón”, afirma Alberto. Aunque también remarca el trabajo duro que ha tenido que hacer en Viena para poder llegar donde está ahora.

El proyecto donde está inmerso, pertenece a un holding austriaco que tiene principalmente tres ramas de negocio: Consultoría de estrategia, Inversiones y Tecnología, según la carga de trabajo en cada una de estas ramas dedica más tiempo en una o en otra. El rol que desempeña es Consultor de negocios en diversos proyectos como reestructuraciones, reducción de costes, desarrollos de nuevos mercados, proyectos de M&A o proyectos tecnológicos. A parte de todas estas funciones, como hemos comentado anteriormente, al ser un proyecto entre dos países europeos tiene que viajar por periodos cortos de tiempo a Malta desde Viena, dependiendo de las reuniones y el trabajo que tenga en cada mes.

En una de las principales calles de Viena.

En una de las principales calles de Viena.

Durante estos periodos de tiempo que trabaja en Viena le llama mucho la atención la organización de cada trabajador en su propia jornada laboral, consultada siempre con su jefe en función a su trabajo, así como la flexibilidad y la eficiencia de este. Otro factor que destaca es la cantidad de actividades que proponen las empresas para fomentar las relaciones entre los empleados o incluso entre los propios clientes. Estas actividades pueden ser tales como fines de semana en la nieve, en un lago, en la montaña o en otros sitios del mismo estilo.

En Malta todo le resulta mucho más calmado y parecido a España, aunque a la hora de salida del trabajo ronda las seis de la tarde y no las ocho como aquí.

Cuando nos habla sobre su estilo de vida en Viena, sin duda, destaca la gran calidad de bienestar y de trabajo, nos recuerda que es uno de los países del mundo que destacan en este aspecto mundialmente, superando a otros países con gran fama en este aspecto como Suiza o Canadá. También comenta que la gente austriaca le da mucha importancia a que la gente extranjera, en cuanto a la adaptación de su estilo de vida y sus costumbres. Algo que es importante en esto es el dominio de su lengua, el alemán.

“Es un país tranquilo y con un patrimonio natural y cultural impresionante.”

Alberto Delso, en el estadio de futbol Ernst Happel de Viena.

Alberto Delso, en el estadio de fútbol Ernst Happel de Viena.

Como bien comentábamos antes, al desarrollar parte de su trabajo en otro país comenta algunas diferencias como la completa orientación al sector servicios del país, respecto a las salidas profesionales que ofrece, aunque en la actualidad están llegando varias compañías del sector tecnológico incentivadas por su sistema fiscal. En cuanto a la forma de ser de los malteses comenta las similitudes entre los británicos y los italianos en el estilo de vida, así como remarcar que son más parecidos a los españoles que a los austriacos.

En cuanto a sus planes de ocio no encuentra grandes cambios, ya que una gran mayoría los realiza con españoles o gente extranjera. Cuando son con grupos de amigos austriacos se desplaza a sus casas de campo, a eventos típicos del país, rutas de senderismo, conciertos al aire libre, partidos de futbol y como siempre algo de vida nocturna.

“Realmente estoy muy contento en Viena y lo único que se puede echar de menos, por el momento, son la familia y los amigos.”

En resumen, Alberto hoy en día está plenamente satisfecho con sus decisiones y de haberse trasladado a Viena. A nivel personal le ha servido mucho vivir en diferentes países, conocer sus culturas y perfeccionar otros idiomas. En cuanto al nivel profesional asegura ser una experiencia inmejorable, ha podido trabajar en varias nuevas maneras a la española, adquirir nuevos conocimientos y sobretodo algo que destaca por encima de lo demás, trabajar con diferentes clientes internacionales.

“Recomiendo esta experiencia a cualquier persona que esté pensando en salir al extranjero para trabajar, aunque hay que tener claro que en la gran mayoría de los casos, no es tan fácil conseguir trabajo como la gente se piensa.”

 

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