Una vocación genética que comenzó en el patio del colegio

Lo fácil sería tomar el camino genealógico para su presentación, pero el peso que tuvo la vocación en su profesión, nos obliga a especificar esa rama. Sus compañeros jugaban al fútbol, y el tiempo reservado  para volver a clase desde el patio, era su espacio, el mismo que hoy ocupa sus horas de trabajo. Matías Prats Chacón es redactor de Mediaset Sport, y autor de las entrevistas de Palco en las retransmisiones deportivas de Cuatro y Telecinco. “El factor genético ha tenido algo que ver en todo esto” especifica Matías al referirse a su profesión.

Matías Prats Chacón

Matías Prats Chacón

Se define como hombre de radio, aunque actualmente desarrolla sus labores en la televisión. La primera, tal y como nos confiesa, engancha y atrapa, mientras que la de plasma, por ahora para él tiene un sentido ambiguo, otra cosa. “La radio es esa chica que con verla una vez ya no puedes quitártela de la cabeza”, comenta el periodista esbozando una sonrisa. Elude decantarse por una, explicando que son compatibles, más si cabe, en los tiempos que corren. “Un consejo que me gusta dar a la gente joven es que para arrancar y aprender en el periodismo nunca digan que NO a una oportunidad profesional”, concluye.

Matías Prats ha sacado la tarjeta de la crisis, y nosotros hacemos la pregunta, ¿Estamos frente a la cara amarga del periodismo en un momento como el actual? Para nuestro protagonista, el periodismo se encuentra ante su gran espejo, lo que le permite al periodista conocerse a sí mismo. Echa en falta autocrítica en una profesión que parece denostada por culpa de una pérdida de ingresos publicitarios, a la vez que aboga por la necesidad de reinventar el producto mientras que le echamos una mano a la credibilidad y que se levante junto a nosotros. “Hay que apostar por la calidad, porque en España tenemos talento de sobra, con generaciones cada vez más preparadas y esperando el cambio para poder salir a demostrar su valía” cuenta Matías Prats mientras organiza sus cosas para desplazarse al próximo partido de los lunes en Cuatro.

Matías3Se acuerda de García Márquez, recientemente fallecido, y además, como de casta le viene al galgo, ensalza una profesión unida a una familia, la de periodismo y los Prats, ya que para Matías, un periodista lo es desde que se levanta hasta que el día toca a su fin. Sin dejar de sonreír, nos acercamos a una parcela que en los últimos años le ha enorgullecido, su Atlético de Madrid. En la mente nos imaginamos a Matías preguntándole a su padre ¿Papá, por qué somos del Atleti? Pero decidimos salvaguardar una posible respuesta. Simeone convenció a todos de que cada paso era una batalla ganada, y para ello, sólo había que centrarse en la que tocaba en ese momento.

¿Impide el ritmo frenético de los medios de comunicación aplicar la cultura del partido a partido?

Para Matías Prats se trata de una filosofía de vida aplicada al fútbol, sobre todo, en lo referente al esfuerzo, algo que debe ser innegociable, como explica. “El periodista es impetuoso y apasionado y, a pesar de que parece que llega tarde a todos lados, la improvisación se ha convertido en una herramienta diaria de nuestro oficio, aunque advierte de que la mejor que existe, reside en la preparación y planificación de las cosas”, concluye el periodista.

Matías Prats nos confiesa que su padre y tocayo recuerda con especial emotividad los Juegos Olímpicos de Barcelona, evento deportivo que está instalado en su lista de deseos para cubrir. Por cercanía, y afición al fútbol, en cabeza está el Mundial de Brasil, campeonato al que acudirá este verano, mientras recuerda otros por los que ya se siente afortunado de haber pasado. “Me tocó vivir Roland Garros, una experiencia fantástica y enriquecedora, como lo fue la Eurocopa de 2012, un Giro que cubrí y alguna final europea”, responde Matías Prats cuando le preguntamos por su experiencia y deseos de cara al futuro.

Matías y NadalSentado en medio de la redacción de Telecinco y con el sonido de las gotas de los dedos al golpear el teclado, Matías Prats nos cuenta como espera que sea su carrera profesional, en la que quiere seguir forjando un estilo y progresar con su aprendizaje. “En estos momentos estoy cerca del deporte, pero quiero saber si puedo ser más polivalente, verme en escenarios distintos, como al frente de un informativo, liderando una tertulia o con miras más lejanas, como corresponsal” aclara.

La cara amarga de la profesión es cuando tienes que narrar la muerte de un deportista de élite

Aprovechando su cercanía con el deporte, le preguntamos sobre la relación que se establece entre periodista y el deportista, si existen diferencias con otros ámbitos y cómo en distintas parcelas del deporte parecen existir polos opuestos. Mientras Matías se mueve sobre las cuatro ruedas de su silla, reflexiona al recordar el trabajo previo que conlleva cualquier entrevista con un deportista de primer nivel, para que eso no termine de garantizar el éxito. “A veces, los deportistas no son conscientes de que pueden proyectar una imagen a través de nosotros  y terminan por descuidar ese factor”, analiza con gesto serio. No cierra su respuesta sin antes advertirnos de que hay excepciones, como el caso de Rafael Nadal, un deportista que tiene como carta de presentación una buena educación con los periodistas.

Matías Prats 2No nos alejamos del lado menos conocido del periodismo deportivo para conocer cuál es su vertiente más dura, y si Matías Prats ha vivido alguna mala experiencia en primera persona. Haciendo memoria, lamenta las veces que ha tenido que dar la noticia de que determinado deportista ha dado positivo en un control de antidoping, ya que se entremezclan la relación que se puede tener con ellos, con el peso de la cruda realidad.

Aunque, tratándose de deporte, el periodista deportivo siente impotencia cuando tiene que contar un fallecimiento, lamenta. “En el Giro de Italia del año 2011, el belga Wouter Weylandt se mató bajando un puerto, fue instantáneo, y nada se pudo hacer, mientras que a los allí presentes nos invadió un sentimiento de tristeza y rabia” concluye Matías Prats argumentando que tuvo que tomar el micrófono y narrar en directo lo que estaba pasando, mientras los compañeros del ciclista, y su mujer embarazada lloraban desconsoladamente.

Recoge sus cosas, ya preparadas para un nuevo desplazamiento hacia algún estadio de Primera División. Para cerrar la entrevista, le pedimos un consejo final para los que están empezando, a lo que Matías responde  con la certeza de quien sabe que en el periodismo actual toca currar mucho, luchar más y, sobre todo, no perder la ilusión. “La gente joven tiene que tener la certeza de que algún día saldrá el sol, y por ello deben de disfrutar de esta profesión, bajo el objetivo claro de que nadie ni nada les debe quitar la ilusión de ser periodista” termina Matías Prats Chacón a la vez que medio colgándose la mochila concluye su argumento con el alegato de ser siempre respetuosos con la audiencia.

¿Se imaginan que un nieto de Matías Prats, hijo de Matías Prats se hiciera actor? No lo descarten.

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