Carles Puyol, el profesional que toda empresa desea tener en su plantilla

Puyol se despidió de sus quince años en el Barça en una rueda de prensa en la que no se admitieron preguntas, con un mensaje único y con la certeza de haber tomado la decisión correcta. Puyol no dejará el equipo hasta que acabe la temporada, porque eso no pega con su ética de trabajo, él llegará hasta el final, y después ya decidirá su futuro en el fútbol.

Carles PuyolCarles Puyol es un ejemplo de profesional comprometido e incansable que todo empresario quisiera tener en su equipo. Entregado con su trabajo, con una actitud siempre activa y motivadora y fiel a la “empresa”, Puyol cumple con el perfil del trabajador ideal. Jobandtalent te cuenta en este post porqué.

¿Qué aporta alguien como Puyol a un equipo de trabajo?

Constancia y profesionalidad

Un trabajador como Puyol, constante y entregado, siempre ejercerá una influencia positiva en todo el equipo, ya que contagiará sus ganas y su profesionalidad, y animará a todos ellos a continuar con su trabajo. Guardiola llegó a decir sobre su capitán: “Entrena como un chico de 18, hay veces que hay que frenarle”.

Sus conocidos dicen que era de los primeros en salir a entrenar, y de los últimos en abandonar el gimnasio. Un trabajador tan entregado servirá como ejemplo para sus compañeros, que al observar su actitud y sus buenos resultados, le seguirán en su comportamiento.

Un ejemplo de líder: solidario, tolerante y firme

Puyol no es sólo un gran futbolista, sino que es también un ejemplo de compañero y líder. Sirva como ejemplo la última Copa de Europa (2011), que el Barça ganó frente al Manchester United, y en la que Puyol le cedió la banda de capitán a Eric Abidal, que había logrado superar una grave enfermedad, y éste fue el encargado de levantar la copa.

Imagen de Periodista Digital

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Sabe estar a la altura de las circunstancias: Fue el capitán de un equipo de grandes estrellas, a las que no toleró ni un solo desliz. Si había que celebrar las victorias, había que hacerlo de manera comedida, y en las derrotas, nunca cedió al fatalismo e intentó consolar a sus compañeros. Este es el caso del partido contra el Rayo, en el que el Barça ganó 5-0, y en el que Puyol reprendió a sus compañeros Alves y Thiago, que celebraron el último tanto con un baile. El capitán Puyol lo consideró una falta de respeto hacia el rival. Ser neutral, empático y comprensivo, tomando posición cuando hay que tomarla, son aptitudes que todo empleado debe tener para crear un ambiente de trabajo cómodo y distendido.

Un trabajador como Puyol, que sabe imponerse a sus compañeros a base de profesionalidad, tolerancia y buenas formas, acaba siendo reconocido como una pieza fundamental del equipo. Tener un líder tan bien definido y tan correcto, ayuda a que el equipo se mantenga firme y bien enfocado. Nunca habrá grandes conflictos, pues el tipo de líder que es Puyol, mediará en ellos y establecerá un consenso entre sus compañeros.

Capacidad de adaptación, ya que las plantillas de los equipos de fútbol cambian cada temporada, y siempre hay bajas y nuevas incorporaciones. Hay que tener un carácter abierto y comprensivo para recibir a los nuevos compañeros, y saber adaptarse a los cambios que se producen en el equipo, ya que de ello va a depender el resultado del trabajo. A este mismo escenario se están enfrentando cientos de miles de trabajadores, que en los últimos años han tenido que adaptarse a circunstancias cambiantes dentro de sus compañías.

Carácter ganador: la mejor motivación

Si algo le sobra a Puyol son ganas de trabajar y de ganar. Un carácter ganador lleva parejo un espíritu de lucha y superación, que será admirado e imitado por sus compañeros. Además, el propio empleado-Puyol, animará y motivará a sus compañeros para que estos sean inconformistas y quieran conseguir siempre lo mejor. «Por mucho que haya sufrido, la ilusión y las ganas siguen ahí», decía la pasada pretemporada, refiriéndose a sus lesiones, que no consiguieron minar sus ganas de trabajar.

Fidelidad al equipo-empresa

Carles Puyol quería llegar a los 40 años con la cinta de capitán del Barça bien sujeta a su brazo. Aunque esto no vaya a poder ser, no le resta ni un ápice a la fidelidad, que este líder-capitán siente por lo que hace. Y eso que quince años trabajando para el mismo equipo dan tiempo para aburrirse, pero su capacidad de compromiso no se ha visto nunca reducida, sino que incluso se ha afianzado.

Uno de sus tweets más retweeteado fue aquel en que no dejaba ninguna duda acerca de lo que sentía por el equipo para el que jugaba: «He estado mirando todos los trajes que tengo… con el que me siento mejor es con el escudo del Barça en el corazón».

Anunció que dejaba la empresa a todos los integrantes de la misma a la vez

Este espíritu de pertenencia, de entrega y de fidelidad es muy positivo tanto para la empresa, que ve reforzada la confianza que el trabajador pone en ella, como para los compañeros, que se contagian de ese espíritu y de ese sentimiento de pertenencia.

Otro gesto de compromiso con su empresa, y de su gran profesionalidad, es la misma razón por la cual deja el equipo: las dolorosas y casi constantes lesiones que vienen torturándole desde hace tiempo y que le impiden llegar al nivel que él mismo se impone. Retirarse a tiempo y con dignidad es algo que le honra.

Podemos encontrar otro ejemplo de jugador-trabajador modelo en el exjugador de fútbol Ryan Giggs, que pasó 22 años en el Manchester United, llegando a ser un verdadero símbolo de su equipo. Un jugador entregado y comprometido, que aguantó hasta los 40 años en el mismo equipo. Descubre más sobre este ejemplo de trabajador ejemplar aquí.

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