Todo sobre el nuevo contrato de emprendedores

El contrato de emprendedores fue una de las medidas más mediáticas de la reforma laboral  por parte del Gobierno de Mariano Rajoy, allá en el 2012. A día de hoy, lo han suscrito 100.000 personas y la cifra sigue subiendo pero, ¿funciona tan bien como dice el Gobierno? Ellos afirman que sí, de hecho, hace unos días, Mariano Rajoy anunció su extensión a los trabajadores a tiempo parcial. Hoy, en jobandtalent, queremos averiguar si el verdadero éxito o fracaso del contrato de emprendedores.

Características del contrato de emprendedores

Según el B.O.E del pasado 11 de febrero de 2012, el denominado contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores, tiene por objeto “facilitar el empleo estable y potenciar la iniciativa empresarial” y  lo podrán realizar todas las empresas que tengan menos de 50 trabajadores. El contrato de emprendedores se celebrará por tiempo indefinido y a jornada completa, formalizándose por escrito en el modelo que se establezca.

A la vez, se regirá por las normas generales aplicables al resto de contratos por tiempo indefinido, recogidas en el Estatuto de los Trabajadores y en los convenios colectivos, con la única excepción de la duración del período de prueba, que será de un año en todo caso. Durante este período de prueba, el trabajador tiene los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro, excepto los derivados de la resolución de la relación laboral, que podrá producirse en cualquier momento y por voluntad de cualquier da las partes sin alegar causa alguna y sin preaviso, salvo pacto en contrario. No obstante, para el empresario puede suponer el reintegro de los incentivos recibidos.

Aclaración del período de prueba: éste es optativo. Respecto a su duración máxima, en defecto de pacto en Convenio, el Estatuto de los Trabajadores señala que no podrá exceder de seis meses para los técnicos titulados, ni de dos meses para los demás trabajadores. En las empresas de menos de veinticinco trabajadores el periodo de prueba no podrá exceder de tres meses para los trabajadores que no sean técnicos titulados. La reforma laboral lo amplía, solo para este contrato bonificado, a un año.

Incentivos a favor de la empresa

Incentivos fiscales: en el supuesto de que el primer contrato de trabajo concertado por la empresa se realice con un menor de 30 años, la empresa tendrá derecho a una deducción fiscal de 3.000 euros.

Además, en caso de contratar desempleados beneficiarios de una prestación contributiva por desempleo, la empresa tendrá derecho a una deducción fiscal con un importe equivalente al 50 por ciento de la prestación por desempleo que el trabajador tuviera pendiente de percibir en el momento de la contratación, con el límite de doce mensualidades, y de acuerdo con las siguientes reglas:

– El trabajador contratado deberá haber percibido la prestación durante, al menos, tres meses en el momento de la contratación.

– El importe de la deducción a que tiene derecho la empresa quedará fijado en la fecha de inicio de la relación laboral y no se modificará por las circunstancias que se produzcan con posterioridad.

– La empresa requerirá al trabajado un certificado del Servicio Público de Empleo Estatal sobre el importe de la prestación pendiente de percibir en la fecha prevista de inicio de la relación laboral.

En este caso, el trabajador contratado podrá voluntariamente compatibilizar cada mes, junto con el salario, el 25 por ciento de la cuantía de la prestación que tuviera reconocida y pendiente de percibir en el momento de su contratación. Si decide no compatibilizarlo, el derecho a la prestación permanecerá en los mismos términos que ocurre en la actualidad. Quedará “suspendido” si se realiza un trabajo por cuenta ajena de duración inferior a doce meses, pudiendo reanudarlo con posterioridad siempre que se acredite la nueva situación legal de desempleo, o bien “extinguido”, si se realiza un trabajo por cuenta ajena de duración igual o superior a doce meses.

Bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social

Con independencia de los incentivos fiscales anteriormente citados, las contrataciones de desempleados inscritos en la Oficina de empleo darán derecho a las siguientes bonificaciones, siempre que se refieran a alguno de estos colectivos:

Jóvenes entre 16 y 30 años: Cuando se trate de jóvenes entre 16 y 30 años, la empresa tendrá derecho a una bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social durante tres años, cuya cuantía será de 83,33 euros/mes (1.000 euros/año) en el primer año; de 91,67 euros/mes (1.100 euros/año) en el segundo año, y de 100 euros/mes (1.200 euros/año) en el tercer año. Cuando estos contratos se concierten con mujeres en sectores en los que estén menos representadas las cuantías anteriores se incrementarán en 8,33 euros/mes (100 euros/año).

Mayores de 45 años, que hayan estado inscritos en la Oficina de Empleo al menos doce meses en los dieciocho meses anteriores a la contratación: La empresa tendrá derecho a una bonificación en la cuota empresarial a la Seguridad Social, cuya cuantía será de 108,33 euros/mes (1.300 euros/año) durante tres años. Cuando estos contratos se concierten con mujeres en sectores en los que estén menos representadas, las bonificaciones indicadas serán de 125 euros/mes (1.500 euros/año). Estas bonificaciones serán compatibles con otras ayudas públicas previstas con la misma finalidad, sin que en ningún caso la suma de las bonificaciones aplicables pueda superar el 100 por 100 de la cuota empresarial a la Seguridad Social.

Requisitos de la empresa

No podrá concertar este contrato, la empresa que, en los seis meses anteriores a la celebración del contrato, hubiera realizado extinciones de contratos de trabajo por causas objetivas declaradas improcedentes por sentencia judicial o hubiera procedido a un despido colectivo.

En ambos supuestos, la limitación afectará únicamente a las extinciones y despidos producidos con posterioridad a la entrada en vigor de la reforma laboral (12 de febrero de 2012), y para la cobertura de aquellos puestos de trabajo del mismo grupo profesional que los afectados por la extinción o despido y para el mismo centro o centros de trabajo.

Además, el empresario deberá mantener en el empleo al trabajador contratado al menos tres años desde la fecha de inicio de la relación laboral, procediendo en caso de incumplimiento de esta obligación a su reintegro.

No se considerará incumplida la obligación de mantenimiento del empleo cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado o reconocido como procedente, dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez del trabajador.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la reforma prevé que “en lo no establecido en este artículo serán de aplicación las previsiones contenidas en la sección 1ª del capítulo I de la Ley 43/2006, de 29 de diciembre, para la mejora del crecimiento y del empleo, salvo lo establecido en el artículo 6.2 en materia de exclusiones”.

Exige la ley 43/2006 que la empresa se halle al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y de Seguridad Social tanto en la fecha de alta de los trabajadores como durante la aplicación de las bonificaciones correspondientes, y que no haya sido excluida del acceso a los beneficios derivados de la aplicación de los programas de empleo por la comisión de infracciones muy graves no prescritas.

Las cifras: ¿éxito?

Pero veamos los datos: desde febrero de 2012 hasta el 31 de mayo del mismo año, se firmaron casi 110.000 de estos modelos de contratación. Eso hizo una media de unos 7.000 al mes. ¿Muchos o pocos? Si se tiene en cuenta que cada mes se registran entre 90.000 y 100.000 contratos indefinidos en las oficinas de los servicios públicos de empleo, parece que la cifra no es muy elevada, ya que suponen aproximadamente el 7% del total de contrataciones fijas cada mes. Es más, si comparamos el peso de estos contratos sobre el total de la contratación (incluidos los temporales que suelen rozar el millón al mes), su presencia sería prácticamente simbólica.

Según los datos registrados en jobandtalent este año, el número de contratos abiertos por “Beca” fueron 925; Temporales: 640; el número de contratos Indefinidos ascendió a la cifra de 29,422; mientras que los Autónomos/Freelance fueron los más numerosos ascendiendo el número a 30,175 contratos, lo que supuso el 49,29% del total de contratos abiertos. Los “Parttime” llegaron solo a 54.

Las características del contrato de emprendedores ya las hemos contado antes, como por ejemplo que solo las empresas de menos de 50 trabajadores pueden hacerlos y solo pueden suscribirse con desempleados. Eso podría limitar el universo de potenciales beneficiarios, pero teniendo en cuenta que más del 90% de las empresas españolas tienen menos de 50 trabajadores y que según los datos oficiales, hay 6,2 millones de desempleados, tampoco parece que los requisitos del contrato de emprendedores sean las causas de su limitado éxito.

Además, las ayudas (bonificaciones) tampoco parece que estén incentivando los suficiente los contratos de emprendedores. En junio de este año se supo que no llegan a la mitad los contratos de este tipo que se acogen a los incentivos. Según una respuesta parlamentaria del Gobierno realizada al portavoz económico de UPyD en el Congreso, Álvaro Anchuelo, entre febrero de 2012 y marzo de 2012 se habían realizado 95.392 contratos de emprendedores, de los cuales el 44% (41.921) tenían algún tipo de bonificación. En concreto, de los incentivos fiscales solo se han beneficiado 16.000 contratos, según los mismos datos. Desde Empleo recuerdan que muchos de estos contratos no pueden bonificarse porque se hacen a trabajadores de entre 30 y 45 años. Y porque muchos empresarios esperan para cobrar las ayudas porque si el contrato no dura más de tres años la ley les obliga a devolverlas.

Pero la parte más polémica del contrato de emprendedores en sus inicios, fue sin duda su periodo de prueba de un año de duración, durante el cual el trabajador puede ser despedido gratuitamente.  Esta condición está actualmente recurrida al Tribunal Constitucional. Sin embargo, uno de los éxitos de este contrato más valorado por Empleo es que según su primera evaluación el 64% de estos contratos siguen vivos tras el año de prueba. “Un porcentaje similar al resto de contratos fijos y muy superior al de los temporales que solo perviven más de un año en el 7% de los casos”, asegura Hidalgo.

Si quieres saber más sobre el contrato de emprendedores, en el programa El Objetivo (La Sexta)  de este domingo, se analizará la situación de las empresas españolas. El título del programa será Objetivo Empresarios y contará con la presencia de varias figuras como Orencio Vázquez, Coordinador del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, que hablará sobre el nivel de transparencia tienen las empresas privadas y Juan Rosell, Presidente de la CEOE, que visitará el plató de El Objetivo para ser entrevistado por Ana Pastor; y Sara de la Rica, catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco, que hablará sobre los modelos de contratación que están haciendo ahora las empresas, qué calidad tienen los empleos y de qué sectores son. Ahora te dejamos con nuestras ofertas de empleo.

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