Los miedos más comunes que aparecen dentro de la vida laboral

Nueva cita con la festividad de Halloween, preludio del día de Todos los Santos en España. De origen británico, actualmente en España, uno de los escenarios en el cual las redes del miedo llegan más lejos es en el ámbito del empleo, ya que muchos trabajadores padecen numerosos miedos en el trabajo.  No sólo el miedo aparece como nexo de unión entre esta fiesta y la rutina del trabajo, sino que el estrés, la tensión, inseguridad o la inquietud son algunos de los factores que aparecen en ambos escenarios e influyen de manera notoria en los miedos en el trabajo. Esta festividad versa sobre las mismas peculiaridades año tras años, pero sin embargo, en lo referente a la vida profesional, los miedos de antes no son los que sufren miles de personas a diario. El departamento de Recursos Humanos de jobandtalent ha querido hacer un pequeño informe sobre los miedos profesionales que afectan a miles de personas a diario, y otorgar «Truco o trato» para poder hacerles frente.

Miedos que aparecen dentro de la rutina profesional

  • Perder el trabajo debido a unas altas expectativas: Un estudio reciente señalaba como el miedo a perder el trabajo se había convertido en un aspecto más perjudicial para la salud de las personas que el propio desempleo. Lo cierto es que perfiles con cierta jerarquía dentro de la empresa y experiencia a sus espaldas, temen perder su empleo debido a que ya no alcanzan las expectativas adecuadas, o aparece un trabajador que lo hace por una retribución inferior. Trato: Anticipar una situación negativa sólo termina por frustrar con antelación la capacidad del trabajador, y su desarrollo dentro de la empresa. Terminar con la sensación de impotencia, atacar nuevos proyectos en la compañía y mantener una formación continuada sobre las herramientas que beneficien nuestra situación laboral.
  • Temor a un empleado con capacidades más elevadas que las de su superior: Es la persona encargada de valorar a diario las aptitudes de un profesional, y la que coordina su desarrollo dentro de la compañía. Por esta razón, también es la que tiene la mano para tomar la decisión de un despido o ascenso ¿Pero qué pasa si el jefe detecta un profesional de enorme valía que pueda reemplazarlo? Truco: Lo único que puede provocar ese temor irracional es que se incurra en una falta de comunicación entre el empleado y su superior, y que termina por repercutir directamente en sus capacidades y autonomía. Hacer frente a un problema que se resuelve con una conversación entre ambos.
  • Remuneración insuficiente: Con anterioridad, este punto se centraría en el aumento de sueldo, pero lo cierto es que esa situación ha cambiado radicalmente. Muchos profesionales se resignan a lograr una remuneración con la que poder mantener un cierto estatus, pero alejada de las que consideran un salario real acorde a su cualificación. Truco: Entender la situación de la compañía, y conocer si nuestro desarrollo dentro de ella puede aportar un valor añadido que sustituya la remuneración que se pretende alcanzar.
  • Temor a no volver a tener un primer día de trabajo: Temor a enfrentarnos a un entorno nuevo solía ser algo común en muchos profesionales. En el primer día de trabajo no sólo influye el aspecto profesional, sino que juega un papel muy importante el humano. Con el panorama actual, el temor que tienen muchos trabajadores es no encontrar otro empleo en el que continuar su crecimiento profesional. Trato: No anticipar una situación que pueda tener unas consecuencias mayores en el empleo actual. Adelantarse al progreso laboral termina por provocar un agobio que repercute sobre la motivación que se tiene sobre el empleo actual.
  • No encontrar la perfección: Es un punto que aparece estrechamente ligado con la necesidad de no fallar. Un empleado puede asumir con facilidad sus errores como parte de su formación y trayectoria en la empresa, pero puede crearse un temor añadido a no encontrar la perfección en sus tareas. Truco: La profesionalidad y el rigor a la hora de trabajar son aspectos muy valorados tanto por compañeros como por los superiores. La excelencia no debe frustrar sino ser una lección constante de aprendizaje en la trayectoria profesional de cualquier trabajador.
  • Miedo al liderazgo: Al igual que otros temores similares, el liderazgo puede producir un miedo en el trabajador debido a la situación de cambio a la que se enfrenta. El liderazgo lleva consigo una acción comunicativa sobre más personas (en público), y una sobre exposición. Las empresas ya no buscan empleados “pasivos”, sino que cada vez más se precisan profesionales que posean ciertas skills ligadas a las nuevas culturas empresariales. Truco: Las razones que han llevado a un profesional a tener que asumir una posición de liderazgo deben ser más positivas que los temores que pueda ocasionar el reto. Asumir nuevos proyectos dentro de la empresa que permitan un mayor crecimiento profesional dentro de la compañía.
  • A un compañero brillante: Trabajar codo con codo con otro empleado que parece tener unas capacidades y aptitudes laborales superiores repercute directamente en el temor de un trabajador a que sea considerado peor, y por tanto, con mayores probabilidades de ser despedido. Trato: De nada sirve incrementar la jornada para que la eficiencia parezca la misma que un compañero brillante. Aprender de su comportamiento profesional, formarse constantemente para alcanzar objetivos y saber que se valora al trabajador en función de sus laborales, no de cómo las realiza otro las suyas propias.
  • Aparentar una mayor jornada laboral: En algunos sectores es común que la jornada laboral se extienda a los días no lectivos, sin que el trabajador reciba remuneración extra alguna. Esta situación llega a extenderse a empleados que hacen una jornada superior a la suya sin que ello repercuta directamente en la productividad, sino por “aparentar” mayor profesionalidad. Truco: Conocer los objetivos, y llevarlos a cabo sin importar el tiempo empleado a la hora de compararlo con otros compañeros de la empresa.

 

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