Tú a Boston y el becario de prácticas

Comienza el verano y los aeropuertos se llenan de gente dispuesta a pasar unas merecidas vacaciones alejados de sus respectivos trabajos. Sin embargo, las empresas continúan funcionando; hay productos que vender, becarios que deben realizar sus prácticas y en el caso de jobandtalent, post que publicar.

Comienza el periodo en el que los becarios se encargarán de sacar adelante el trabajo, y profundizar en su formación. En las oficinas empiezan a aterrizar jóvenes sin experiencia, con ganas de trabajar y tratar de aprovechar la oportunidad que llevan esperando meses. Lo que para muchos es el comienzo de unas vacaciones, para otros supone la entrada en el mercado laboral. Estudiantes de últimos cursos o recién licenciados, cada vez más durante el verano optan por incorporarse a empresas que, aprovechando las vacaciones de sus empleados, contratan a un alto número de becarios.

Sin duda, durante esta época del año es cuando las universidades firman mayor número de convenios con empresas, sobre todo por el cambio que se está produciendo en el desarrollo de la actividad económica de las mismas. Antes, en los meses de verano se producía una reducción de trabajo, que en la mayoría de los casos era resuelto por becarios. Actualmente, esta tendencia está cambiando, ya que el nivel de exigencia y la carga de trabajo sigue un ritmo muy parecido al que se produce a lo largo del año. Agosto sigue siendo un periodo vacacional, por lo que la contratación de estudiantes para que realicen una primera experiencia en el ámbito laboral resulta fundamental para el desarrollo de las compañías.

 Estudiantes que acaban de cumplir con los requisitos mínimos para poder realizar prácticas y conscientes de la importancia de comenzar la andadura profesional cuanto antes, deciden incorporarse durante el verano a una empresa, que supondrá la primera toma de contacto con aquello a lo que en un futuro esperan dedicarse.

Se ha terminado con el mito de que los becarios se encargan de llevar el café al jefe. El becario se ha convertido en un trabajador más dentro de la empresa, por lo menos, durante unos meses. Ha cambiado los cafés, por un aprendizaje y experiencia que fomenta las aptitudes que deberá desarrollar en un futuro de cara a su formación profesional.

Los primeros días del becario son los más importantes, la mayoría de las veces debe absorber, como si de una esponja se tratase, todos los conocimientos que tendrá que aplicar durante los próximos meses. El jefe ya tiene hechas las maletas y no volverá hasta septiembre. ¿Las dudas?  Se estilan al observar que tú rostro emula al de la actriz Janet Leigh en la famosa escena de la ducha de “Psicosis”. Con un poco de suerte queda algún empleado que todavía no se ha ido de vacaciones o algún becario que esté repitiendo la experiencia, y que podrán echarnos una mano.

A pesar de llevar más de 4 años formándose en la universidad, y de llevar varios días trabajando junto a él, cuando ya no está empiezan a surgir dudas de debajo de las piedras. El becario pasa de 0 a 100 en cuestión de segundos. Pequeñas decisiones que comenzarán a curtir el perfil profesional, ya que en este periodo es  el responsable de las decisiones que tome, y la manera en la que facilite soluciones a la carga de trabajo que se acumule en estos meses le abrirá un abanico de oportunidades a seguir creciendo dentro de la empresa. Esta experiencia facilita la toma de decisiones a la hora de encauzar un camino por el que seguir nuestra carrera profesional.

Suena el teléfono, “lo cojo o no lo cojo…”, “de eso se encargará otra persona… ¿o no?”. Horror… y es que al final si sale mal “lo ha hecho el becario”, menuda fama… El primer día todo es un caos, no vamos a ser capaces de superarlo… Pero al final, y sin saber cómo, el becario consigue acabar el día sano y salvo, y lo más importante, con el trabajo hecho. El primer día de dos largos meses, está superado.

Poco a poco, los días van pasando cada vez más rápido. Y en cuestión de semanas, el becario se convierte en un experto en cada una de las actividades que se le habían encomendado durante sus prácticas laborales. Cuatro años en la universidad, y en dos semanas se ha aprendido infinitamente más. Y, aunque al principio parecía que iba a ser un desastre de verano, al final el becario se da cuenta de la gran oportunidad que ha tenido entre sus manos.

Ha adquirido más libertad y más responsabilidad de la que posiblemente adquiera el día de mañana en un primer trabajo, y además esto le ha dado la posibilidad de demostrar lo que realmente vale. Ya ha puesto la primera piedra para que  en un futuro la empresa vuelva a contar con él.  Con la alta tasa de desempleo juvenil que existe hay que ser conscientes de que cualquier oportunidad de adquirir una experiencia en el mercado laboral supone algo más que una mera línea añadida al cv, sino que nos ofrece el adquirir una de las facultades que más están debilitando al mercado de empleo de los jóvenes, la experiencia.

Comenzar a trabajar en una empresa aunque tan solo sean unos meses, supone abrirse una futura puerta al mundo laboral, así como una formación que quizás en las aulas nunca obtengan. En Jobandtalent queremos ayudarte a iniciar tu carrera profesional, y entendemos que desde el primer día de tu experiencia en la empresa debes activar el radar de aprendizaje. Si todavía tienes dudas, entra en nuestra web y accede a las ofertas de empleo.

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