Anglicismos laborales que han escapado de la hora del té

“Pepi, dile al jefe que hoy no podré asistir al morning meeting, ni a la reunión de benchmarketing. Quizás, tampoco pueda aportar nada nuevo al brainstorming porque me ha sentado mal el pudding y tengo que ir al bareting…”. En este diálogo de la viñeta, Forges aventuraba el fenómeno que ya observamos a día de hoy en muchas oficinas; la obsesión por los anglicismos. Jobandtalent se pregunta cómo han influido en nuestro día laboral la presencia de esta terminología anglosajona.

Dentro de poco, los pubs de intercambio dónde quedas para charlar con nativos dejarán de existir. El inglés está empujando al castellano a casi la segunda lengua dentro de la empresa.  Ambos se mezclan a partes iguales en el lenguaje empresarial con una naturalidad que ni el spanglish de Miami. Estos términos que se utilizan a diario no te los explicaron en la universidad cuando de lejos oías hablar del mercado laboral, y tampoco, tu profesora de Nothing Hill.

Son las 9 de la mañana y llegas a tu empresa, que para empezar, tiene su nombre en inglés. Sales de Twitter y Facebook y saludas a los compañeros en español. Apagas el iPod donde escuchas lo último de Les Lumineers, pones tu smartphone en silencio y enciendes el pc para empezar a trabajar. El chip spanglish ya está modo ON.

Da igual que trabajes en un despacho de abogados, una asesoría, una consultoría, una start up, una empresa energética, un despacho de headhunter,  una empresa de publicidad y marketing o una pyme. Nuestra rutina cada mañana ha cambiado desde que ponemos el pie en la calle hasta que volvemos a meterlo en el portal de casa.

Después de un buen rato en el que organizas el día de trabajo y te cuesta un poco arrancar, tu compañero te propone un break. O dicho de otro modo, un pequeño descanso que tú ya sabes que consiste en coger el ascensor, bajar a la cafetería de enfrente, tomarte un café y hablar de trabajo, pero con el codo apoyado en la barra. El clásico “vamos a desayunar” se ha transformado a “hacer un break”, pasando por el Kit-Kat que también tuvo su momento.

Cuando vuelves a sentarte frente al ordenador, tienes un email de tu jefe en el que te cita para dentro de 20 minutos en la sala de reuniones para un brainstorming, y poder preparar todo lo relacionado con el all hand meeting que habrá esa tarde. Para que nos entendamos, lo que quiere el jefe es que te reúnas con él y otros más de cada departamento y expongas ideas para solucionar el problema en la reunión con todos trabajadores de la tarde.

Entre anglicismo y anglicismo, te empiezan a sonar las tripas. Son las dos de la tarde y descubres que la pizza ya no llega en vespino, no. Ahora llamas y te la trae el Sales Development Area of Telepi. Comes porque a las 16:00 has quedado para hacer una videoconferencia vía Skype con tu homólogo en la competencia para valorar el mercado e intercambiar opiniones sobre el sector.

Después de la videoconferencia, ves que algo falla en la web…un link que no va y te diriges al Product Manager de la empresa. Ya te habrás dado cuenta gracias a Linkedin que los cargos laborales siempre en inglés.

Ya entrada la tarde te das cuenta de que diariamente sales más tarde de la oficina de lo que deberías y te planteas contratar a alguien que pueda apoyarte con la carga de trabajo. Hablas con los de tu departamento,  lo ven con buenos ojos y decides hablar con Recursos Humanos para que inicien un proceso de selección. Cuando menos te lo esperas resulta que llevas media hora teniendo feedback con tu departamento y el de RR.HH. Intercambiando opiniones.

Es viernes y como siempre, al terminar la jornada hay una reunión entre todos los trabajadores en la que los jefes de departamento ponen al día al resto de compañeros de las novedades de la semana. Desde la situación económica hasta las estrategias de marketing y comunicación, pasando por las novedades en el producto. A esto se le llama update en la empresa del siglo XXI.

Pero sin duda, lo mejor de la semana laboral llega después de la reunión semanal y desde luego no es en la oficina. Es la hora de hacer networking. Dice ser la excusa oficial de los empleados para tomarse uno o varios gintonics en el bar de al lado, a lo Friends, Ali McBeal o Cómo conocí a vuestra madre. Un momento de relax en la que los compañeros solucionan todos los problemas de la compañía con el vaso en la mano.

Sin embargo, el networking de los jueves o viernes no es el único anglicismo que hemos traído al ámbito laboral para ocultar nuestras costumbres. Y es que los anglicismos a veces sirven para disfrazar lo que en realidad es ir tomarse unas copas. Otro ejemplo muy de moda es el kick off. Traduciendo, es organizar un fin de semana en Segovia con los compañeros de oficina para fortalecer los lazos y mejorar la productividad. También hay gintonic.

En Jobandtalent, (es el único anglicismo que nos negamos a traducir), reconocemos algunos de esos términos, ¿conoces alguno más? ¿Utilizas anglicismos que ni siquiera sabes lo que significan?

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