Los sábados se están convirtiendo en los nuevos lunes

Llegar a casa y tirarte en el sofá a ver la tele, leer o disfrutar de tu pareja después de una dura jornada laboral es cada vez más complicado, sobre todo desde que la jornada laboral muchas veces se alarga produciendo que tengamos que trabajar los sábados. No digamos ya tomarnos unas copas el sábado por la tarde en una terraza al sol. Los nuevos horarios laborales están cambiando nuestras valiosas rutinas y desde Jobandtalent queríamos hablarte de ello.

Según la última EPA (encuesta de población activa), una de cada tres personas ocupadas (el 36, 1%), tiene que trabajar los sábados o ha trabajado al menos un sábado al mes. Sí, no nos hemos equivocado. Trabajar los sábados, algo que también está provocando un cambio en nuestro entorno laboral. Y no solo eso, sino que la tendencia dice que aumentará durante este año en algo más de un punto. Trabajar el domingo sigue siendo poco habitual, aunque el porcentaje también comienza a subir levemente. Un 77,9% de los ocupados no trabajó ningún domingo. Por su parte, un 4,4% lo hizo un domingo al mes (una décima más que en el año anterior) y un 16,4% dos o más domingos (cinco décimas más).

Se ha acabado el mito de que los autónomos son los que se llevan los dolores de cabeza a casa y no desconectan. Y entre los profesionales que más sufren esta ampliación de horario, por supuesto, sin ver un euro más a fin de mes, son los siguientes:

  1. Los periodistas: el trabajo en los medios de comunicación siempre fue sacrificado pero actualmente, el recorte de personal, la inmediatez de la actualidad sea a la hora que sea, y la necesidad de sacar informaciones en cada periódico, radio o televisión a diario, hace que sean uno de los profesionales más castigados. La figura del community manager también ha visto aumentada su jornada laboral, ya que termina gestionando las redes a todas horas del día.
  2. Auditores y consultores: los auditores y consultores se llevan casos de clientes a casa con bastante más naturalidad y asiduidad de lo que pensamos. De hecho, muchos de los antiguos trabajadores de las big four, reconocen haberse ido porque “eso no es vida”.
  3. Ingenieros, abogados de multinacionales: los horarios abusivos están a la orden del día. Quién no recuerda el correo que se filtró de una multinacional española “aconsejando” a los trabajadores, aumentar su horario en un par de horas al día. Todo ello sumado a proyectos cortoplacistas que implican trabajar después de la cena y algunos fines de semana.
  4. Headhunters: los cazatalentos que tienen que cumplir unos objetivos mensuales, son otros de los profesionales que dedican tiempo fuera de su empresa para buscar candidatos perfectos para las ofertas que poseen. Están en Linkedin las 24 horas del día.
  5. Profesores: con los recortes en educación, más horas lectivas y más alumnos por clase, la preparación de las asignaturas solo se pueden hacer al llegar a casa.

Las nuevas tecnologías y la “nube” han favorecido a todo esta circunstancia. Según un estudio publicado en el Journal of Health and Social Behavior, Internet y las comunicaciones han provocado que los profesionales no lleguen a desconectar casi nunca. La Blackberry o tablet de la empresa son las nuevas aliadas y enemigas. Con la sincronización del correo, la aplicación Team Viewer con la que podemos mantener reuniones desde cualquier parte del mundo, Evernote para sincronizar la agenda y tomar notas o audios, o Dropbox con la que tienes los documentos en cualquier dispositivo, estás atado al trabajo.

¡Mucho ojo! Si llegas a casa un día y te das cuenta de que no puedes ver tu serie favorita o comes delante de la pantalla del portátil con un excel abierto, plantéate que has caído en las garras del estrés laboral. Y este estrés genera mal humor, ansiedad, tendencia a la depresión e incluso, según los especialistas, afectar a las relaciones de pareja.

Hay algunos patrones característicos de las personas que se llevan el trabajo a casa y a las que les interfiere la vida laboral en la privada:

  1. Las personas con título universitario dicen con más frecuencia que el trabajo interfiere en su vida, en comparación con quienes tienen un título secundario.
  2. Algunas exigencias hacen que el trabajo interfiera más en la vida privada, como los conflictos interpersonales, la inseguridad laboral, los ambientes nocivos y las situaciones de mucha presión.
  3. Tener un cargo de responsabilidad y un sueldo alto pueden presionar a trabajar más y en casa.

Los profesionales españoles trabajan una media de 5,19 millones de horas extras, de las cuales las empresas tan solo pagan la mitad. De hecho las horas trabajadas y no remuneradas alcanzan la cifra más alta desde 2008. Las empresas tienen que buscar su viabilidad para mantener los empleos y los trabajadores quieren trabajar según el contrato que firmaron.

La crisis no solo provoca despidos y cierres de empresas tal y como vemos a diario. Los que tienen la fortuna de trabajar se ven forzados a mantener a las empresas con el sudor de su frente y, en cada vez más ocasiones, el tiempo de sus fines de semana, al menos hasta que pase el temporal (y a ver quien levanta la voz).

Más trabajo para menos personas y las mismas 24 horas al día. La ecuación matemática es difícil de solucionar. ¿Alguien se anima a despejar la x?

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