Un discurso político sobre las mentiras en el currículum

Los políticos son los representantes del pueblo pero, ¿hasta qué punto? El pueblo se equivoca y los políticos también. El pueblo se enfada, por lo tanto, el político también. El pueblo infla su currículum para acceder a una oferta de empleo, y la respuesta de lo que hace el político ya la saben. En jobandtalent, dedicamos este post a explicar las mentiras más frecuentes en los cv y  cómo nuestros representantes insisten en imitarnos.

Llega la hora de empezar a trabajar, o si lo prefieres, de buscar otras opciones en el mercado, y te das cuenta de que tu currículum no lo actualizas desde hace años, si es que lo llegaste a actualizar alguna vez. Te haces tú pequeño análisis de fortalezas, debilidades y te das cuenta de que las primeras son pocas y cortas y que la segunda se resume en un folio en blanco con demasiado hueco para escribir la poca experiencia que tienes.

En ese momento,  la tentación aparece por la esquina y comienzas a plantearte maquillar e incluso, inflar tu cv para “ponerlo bonito”. Se te pasa por tu cabeza ese pensamiento de que  si dejas tu currículum totalmente fiel a la realidad, estarás jugando con uno menos con respecto al resto de contrincantes. La lógica que se aplica; “una pequeña mentira nos puede ser útil”.

El caso es que eso no sólo lo piensas tú, sino que en las altas esferas de la sociedad hacen lo mismo o incluso peor. Veamos las mentiras más frecuentes a la hora de redactar un currículum y si nuestros políticos se han sentido atraídos por esta picaresca:

1.- Los idiomas: es la gran asignatura pendiente de los españoles. Y por más que nos digan que es fundamental para nuestra carrera profesional en todos los ámbitos, seguimos teniendo ese hándicap. Por eso mismo, no dudamos un segundo en cambiar el apartado y modificar el nivel medio por alto, en lo que tarda un chino en pestañear. ¿Y los políticos? ¿Algún presidente en España ha sabido inglés durante su legislatura? Lo más que saben hacer es asentir con la cabeza hasta que llega el traductor de turno, aunque a veces pasan cosas como esta: “Its very difficult todo esto”. Rajoy a Cameron durante una reunión para tratar la crisis del euro.

2.- Nivel de estudios: todos pensamos que podemos ser como Thompson en Yahoo, pero demostrar una licenciatura o un máster es bastante sencillo. O tienes o no tienes el título. Aunque este no es el punto flojo de los españoles, en los políticos ocurre todo lo contrario. Se ve que para ser ministro no hacen falta demasiados requisitos en cuanto a estudios. A nivel internacional, el último que mintió sobre sus estudios fue, nada más y nada menos, que el presidente del Eurogrupo, Joroen Dijsselbloem. En el currículum de este político, que puede consultarse en diversas web de la UE o del Eurogrupo, ponía que había obtenido un Máster en Business Economics en la Universidad de Cork, Irlanda.

Hasta ahí, todo correcto. El problema viene cuando «googleas» dicho máster en ese centro y ves que no existe. Solución: inventárselo. En Alemania también hubo un caso de falseo de estudios, en este caso, de plagio de tesis doctoral. Fue el ministro de Defensa, Zu Guttenberg y terminó dimitiendo. El ministro del interior de Irán, Ali Kordan, aliado de Ahmadinejad, también dimitió por falsificar los títulos de educación superior. Concretamente, Kordan no dijo la verdad considerarse Doctor Honoris Causa en Derecho por la Universidad de Oxford, nada más y nada menos. El ex ministro tuvo que dimitir tras saltar la noticia en 2008.

En España hay muchos casos: José Blanco, ministro de Fomento con Zapatero, puso como experiencia académica una licenciatura en Derecho cuando en realidad solo tenía “estudios de derecho”. Una frase muy socorrida para salir del paso. Esa misma idea fue la que tuvo Tomás Burgos, del PP, médico sin título, o Elena Valenciano, a la que le quedan dos asignaturas de estadística para acabar Ciencias Políticas.

3.- Experiencia laboral: cuantos más trabajos muestres en tu currículum, menos posibilidades de que el entrevistador levante el teléfono para buscar referencias. Esa es la esperpéntica lógica utilizada. Plagar el currículum de trabajos relacionados y no relacionados con nuestro sector está a la orden del día, y en eso, los políticos también se llevan la palma. El de Laire Pajín fue un caso muy mediático porque aseguraba que había sido miembro del claustro en representación del alumnado por la Facultad de Económicas y Sociología de la Universidad de Alicante, cuando en realidad ni siquiera existe.

4.-Empresas en las que nunca se ha trabajado: según un estudio, el 18% se han inventado un puesto de trabajo en una empresa por la que como mucho pasaron por la puerta. No es político, pero es relevante y nos sirve como anillo al dedo. Iñaki Urdangarín, en el currículum que publicaba la Casa Real en su página web, presumía de ser profesor de política de empresa de ESADE, la prestigiosa y elitista escuela de negocios en la que estudió ADE. “Ni lo ha sido antes ni lo es ahora aunque ha podido dar alguna charla” tuvo que desmentir un portavoz oficial de la escuela. Y relacionado también con ESADE, otra reciente polémica es la de la supuesta tesina que realizaron unos empleados de su empresa. Horas y horas de investigación y estudio que decidió delegar a otros.»La tesina de Iñaki» como la llaman en los correos, otra mentira en su currículum. Al final parece que no va a tener ni la carrera…

5.-Eliminar empleos pasados: quizá no sea relevante dar referencias sobre el periodo en el que estuviste trabajando de camarero para pagarte los estudios con 18 años. Pero no sólo se eliminan esos empleos, sino también se ocultan los fracasados o aquellos que terminaron con una salida conflictiva de la empresa. Se observa en la serie House of Cards, cuando el que iba a presentarse como gobernador, Peter Russo, recae en la bebida y Kevin Spacey le organiza una salida digna del partido para empezar de nuevo, pero sin resultado. Por la puerta de atrás.

Como conclusión, podemos plantearnos varias dudas. ¿Son tan iguales a nosotros los políticos? ¿Qué ocurriría si te pillan en una entrevista mintiendo en tu currículum? Posiblemente, no vuelvas a saber más de la empresa más allá de ver sus anuncios en televisión si es el caso. Si no, nada. En la política parecen regirse por el «hoy por ti mañana por mí». En el sector privado, el 76% de las empresas dice descartar a mentirosos en el cv de manera inmediata. Los políticos son nuestros representantes, pero hasta este punto, ¿no crees?

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