El acomodamiento laboral en el trabajo

El síndrome del acomodamiento o estancamiento laboral se extiende a lo largo de muchas empresas españolas. Esto afecta a profesionales que, tras llevar años en una empresa, comienzan a estancarse mientras se dan cuenta de que sus posibilidades para evolucionar profesionalmente son prácticamente nulas. Esto no solo afecta al rendimiento del trabajador, sino que también puede afectar a su estado anímico y, por consiguiente, a su vida personal. Desde Jobandtalent dedicamos este post a explicar los síntomas para poder atajarlo a tiempo.

Y es que los españoles preferimos acomodarnos en una empresa con un sueldo fijo (más aun según se encuentran las cosas) que innovar y emprender con nuevos proyectos. Pero nadie nos puede asegurar ese sueldo estable; mucho menos si empezamos a no tener ilusión por la tarea que hacemos cada jornada. Todos recordamos nuestro primer día de trabajo: la ropa elegida prácticamente desde la noche anterior, puntual como un reloj suizo y con más ganas de trabajar que toda la oficina junta. Ese primer día se convierte en el primer mes y, de la misma manera, en el primer año. Primer segundo y tercer año frente una pantalla haciendo cada día lo mismo. El entusiasmo se transforma en rutina y la rutina en estancamiento. Esto se puede convertir en un arma de doble filo debido a la alta competitividad que existe en la actualidad en el mercado laboral, sobre todo por parte de los recién graduados que llegan con ganas de comerse el mundo.

Algunos de los síntomas de este estancamiento son:

  • Pérdida de motivación
  • Temor a la inestabilidad laboral por la alta competencia
  • Falta de reconocimiento por parte de los superiores
  • Baja capacidad de relación con los compañeros del trabajo
  • Falta de interés en proyectos a largo plazo
  • Problemas personales

Si crees tener algunos de estos síntomas, quizá estés pasando por una etapa de estancamiento laboral. Con ello no llega el fin del mundo, ni tampoco el fin de tu contrato. Es fácil vencer este estancamiento siempre y cuando tengas interés por motivarte de nuevo. La opción más acertada es hablar con tu superior, con un compañero o con el departamento de Recursos Humanos. Tras la conversación y marcándote unas metas personales puedes hacer que este síndrome se vaya por el  mismo lugar por donde llegó.

Por eso, si eres trabajador, disfruta, se activo e intenta mejorar tus posibilidades laborales aportando nuevos retos. Pero,sobre todo, no tengas miedo al fracaso. Si, por otra parte, quieres evitar que tus empleados lleguen a este extremo, intenta motivarlos fomentando por ejemplo su creatividad y el trabajo en equipo. El estancamiento laboral es cosa de dos. Haz que desaparezca de tu vida y de tu empresa.

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