El acoso laboral aumenta con la crisis

La crisis económica no solo dispara los datos del paro si no que empeora las condiciones y ambiente de trabajo en casi todas sus vertientes. Los objetivos, los horarios, la situación financiera de la empresa, etc pueden camuflar o generar verdaderas situaciones de acoso laboral o mobbing. En este post, desde Jobandtalent descifraremos qué es y qué no es acoso y sus orígenes y consecuencias.

El aumento del acoso en el trabajo ha aumentado un 30% desde el inicio de la crisis en 2008 y en buena medida es debido al alto grado de presión que sufren los trabajadores. Esta situación provoca inseguridad laboral y miedo a ser despedido que puede llegar a generar estrés.

¿Qué es el acoso laboral o mobbing?

Mobbing es una situación laboral mantenida y repetida en el tiempo que conlleva una serie de agresiones psicológicas que atentan contra la integridad y dignidad personal y profesional del trabajador afectado y que supone un riesgo laboral grave para el que lo recibe.

Sí es mobbing:

–          Una situación que se repite más de una vez a la semana y dura en el tiempo más de seis meses.

–          Busca desprestigiar personal o laboralmente.

–          Pueden existir envidias o celos.

–          Se genera un mal ambiente laboral.

–          Se aísla al trabajador.

–          Se crean rumores sobre su vida privada.

–          Se humilla o se crean sentimientos de incapacidad o ineficacia.

No es mobbing:

–          Cuando se intenta mejorar el trabajo y el rendimiento.

–          Los conflictos del trabajo.

–          Las malas condiciones de trabajo.

–          Un cotilleo.

–          La falta de comunicación en el trabajo.

–          Los roces, tensiones, conflictos.

–          La ineficacia en el trabajo.

Pueden existir uno o numerosos autores de acoso laboral: del subordinado al jefe (la menos común), del jefe al subordinado (el más extendido ya que favorece la posición jerárquica del primero) y entre iguales (un compañero de departamento hace acoso. Se está extendiendo con la crisis debido al miedo a que el igual logre mantenerse en el puesto y uno mismo no).

Por tanto queda claro que el mobbing no es que le caigas mal a tu compañero y no quiera tomarse un café a media mañana contigo. Es algo más serio. Tanto es así que desde finales de 2010, esta situación es recogida por el Código Penal, o sea, que el acosador no solo se puede sentar en el banquillo de los acusados, sino que puede acabar entre rejas. Sin embargo, esta regulación parece no haber frenado de forma drástica el acoso en el trabajo y las consultas psicológicas por estas situaciones han aumentado un 30% en los últimos años.

Según un estudio podemos categorizar las víctimas de acoso. Según el sexo, el femenino se lleva la peor parte con un 66% frente al 34% de los hombres. Si dividimos por estado civil, de los afectados, un 77% está casado, un 16% soltero, 5% divorciado y 2% separado. Con respecto a las profesiones más afectadas por el mobbing nos encontramos en el primer lugar con el profesorado (72%), seguido por la limpiadora (18%) y el conserje y un administrativo, un 5% cada uno.

¿Cómo prevenirlo?

Las medidas más utilizadas suelen ser los estudios o informes de riesgos psico-sociales encargados por la compañía, normalmente realizados por consultores externos a la propia empresa. Debes ser de los más transparente con ellos. Además deben tener unos protocolos de actuación que establezcan los canales para cursar la demanda por vía laboral. Si notas que puedes ser víctima, avisa a tus superiores, sindicatos, familia y por último, denuncia.

Para luchar contra estas prácticas, UGT Castilla y León acaba de publicar más de 40.000 ejemplares de la nueva Guía del acoso psicológico en el trabajo, una herramienta para que los trabajadores sepan distinguir las conductas encaminadas al acoso laboral y a quién deben comunicárselas.

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