La cosa va de huelgas

En unas pocas horas, a las 00.00 del miércoles 14 de noviembre, dará comienzo una nueva huelga general en España, la segunda del año tras la celebrada el pasado 29 de marzo, y que se extenderá durante las 24 horas siguientes.

La convocatoria, lanzada por los principales sindicatos del país -CCOO y UGT- responde, tal y como ambos organismos se han avanzado en comunicar, a la situación actual del país y a las medidas que el gobierno presidio por Mariano Rajoy viene dictando desde que tomara posesión hace ya casi un año.

Sin embargo, desde el blog de jobandtalent no tenemos ni la más mínima intención de comentar los más y los menos de esta huelga en concreto y ni mucho menos opinar sobre quién tiene razón, si el gobierno o los sindicatos. Ya se bastan ellos mismos para eso.

A lo largo de esta entrada vamos a intentar acercaros un poco más el tema huelguístico, la importancia que este tipo de reivindicaciones han alcanzado tanto en España como en algunos países de nuestro entorno, la frecuencia con la que se suelen llevar a cabo y, por supuesto, el éxito o fracaso que experimentan.

Por lo que respecta a España, éste país se ha convertido en uno de los más proclives de la zona euro a la hora de convocar paros. Y es que tras la llegada de la democracia allá por el año 1978, los sindicatos españoles han convocado un total de ocho huelgas generales. Tanto es así que ni uno solo de los Presidentes del Gobierno que ha tenido este país desde entonces se ha librado de un paro general.

Adolfo Suárez sufrió la primera de todas, aquella celebrada el 5 de abril de 1978 y que tan solo duró una hora pero que supuso la apertura de la veda. La causa fue la crisis del petróleo de ese mismo año.

Su sucesor en el cargo, Felipe González, es el Presidente del Gobierno que más huelgas generales ha padecido: cuatroLa primera tuvo lugar en 1985 y supuso el debut de las huelgas de 24 horas. A ésta le siguió la que probablemente ha sido la huelga general con mayor seguimiento en la historia de la democracia, la de 1988. Tras su celebración, el ejecutivo de González retiró la reforma laboral que ellos mismos habían impulsado y que provocó la indignación entre los sindicatos. Por último, las de 1992 –ésta de tan solo media jornada- y 1994, no alcanzaron la repercusión ni el seguimiento esperado.

Por lo que respecta al primer presidente Popular, José María Aznar, éste vivió en sus carnes una sola huelga general, la de junio de 2002, pero que junto a la de 1988 es el paro de mayor éxito. Su tremendo seguimiento llevó al gobierno a echar para atrás la reforme que tenían en mente sobre la protección a los parados.

José Luis Rodríguez Zapatero consiguió sobrevivir a las huelgas generales hasta casi el final de su mandato, concretamente hasta septiembre de 2010, cuando CCOO y UGT convocaron un nuevo paro con el que protestar sobre la reforma laboral. El seguimiento de la misma no fue el esperado por los sindicatos.

En cuanto al actual Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha padecido en menos de un año de mandato una huelga general -29 de marzo de 2012- y está a punto, con el paro previsto para mañana, de sufrir la segunda, convirtiéndose así en el Presidente con más huelgas generales en menos tiempo.

Todo esto por lo que respecta  a España, sin embargo, ¿qué ocurre en algunos de los países que nos rodean? Vamos con ellos.

Empezamos por Grecia, el país europeo rey en esta faceta reivindicativa. Su delicadísima situación económica ha llevado a los sindicatos del país heleno a convocar un total de 24 huelgas generales en los dos últimos años. Algunas de ellas se han prolongado más allá de las habituales 24 horas que suelen durar este tipo de paros en la Zona Euro, llegando incluso a los dos días. Tal cantidad de huelgas nos deja una cosa clara y es que por lo general han sido poco fructíferas.

Nuestros vecinos portugueses completan el pódium en cuanto a protestas se refiere.Desde el estallido de la crisis financiera actual allá por el año 2008, el país luso va, aproximadamente, a huelga general por año.

La primera de esta hornada tuvo lugar en noviembre de 2010 cuando los dos sindicatos principales del país -Unión General de Trabajadores (UGT) y Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP)- convocaron una huelga general contra los Presupuestos Generales presentados por el entonces presidente del país, José Sócrates.

A ésta le han seguido otras dos, ambas dirigidas a frenar las medidas impuestas por el actual Primer Ministro del país, Pedro Passos Coelho, y una más preparada para mañana mismo. Ninguna de ellas, hasta el momento, ha tenido el efecto que se buscaba.

Italia y Francia cierran el pelotón de países europeos afines a la convocatoria de protestas de este tipo. Los transalpinos se han conseguido librar de la huelga general en los últimos años, ya que tan solo han sufrido una y muy light –el sector de transportes no la secundó-  pero no así de una infinidad de reivindicaciones y parossectoriales por así llamarlos.

Francia por su parte vivió durante gran parte del año 2010 una auténtica movilización ciudadana contra la reforma de las jubilaciones presentada por el entonces presidente, Nicolas Sarkozy. Las protestas duraron cerca de siete meses y fueron secundadas por casi todos los sectores públicos. El éxito alcanzado entre la ciudadanía es innegable, sin embargo no alcanzaron su objetivo.

Por lo que respecta al resto de Europa, este tipo de protestas no suelen ser tan comunes. Es el caso de, por ejemplo, el Reino Unido. Si bien es cierto que las reformas en materia de educación llevadas a cabo por el ejecutivo de David Cameron despertaron el lado más reivindicativo de los jóvenes británicos, no se llegó a convocar un paro general.

Si se hizo el año pasado, con motivo del recorte en las pensiones y en los Presupuestos Generales. Sin embargo, el mismo gobierno presidido por Cameron tildó la protesta de fracaso.

La locomotora europea, Alemania, da un paso más. El país comandado por Angela Merkel prohíbe este tipo de protestas al considerarlas un tipo de política.

Al otro lado del charco, en EEUU, la plataforma Occupy intentó hacer del primero de mayo de este año una huelga general. Tal y como los mismos miembros de la organización se encargaron de explicar, querían hacer del día del trabajador el día SIN el trabajador. Consiguieron cierta repercusión y movilizaciones en muchas de las grandes ciudades del país, pero se quedaron lejos de alcanzar la huelga general que buscaban.

Por último, desde Jobandtalent nos vamos a referir a la famosa huelga a la japonesa, aquella que dice que  en Japón los paros no son tal y que si se quiere protestar contra algo se trabaja más para aumentar la producción perjudicando así a la empresa. La verdad es que no se trata más que de una leyenda urbana, y que los japoneses hacen huelgas como el resto de países, eso sí, en el país del sol naciente no se deja de trabajar durante las mismas, pero se hace de manera más desganada e improductiva.

 

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